Álbum para boda, a tope de brushos

En 2016 tocó ir a varias bodas,  y ¡cómo me gusta a mí una boda! Así que decidí hacer una especie de albúm de firmas y de fotos, todo en uno. Y durante la celebración fui invitando a la gente a escribir algo para los novios y a posar para la foto, cámara instantánea en mano. La verdad es que aunque es costoso es muy divertido, la gente te cuenta de todo, y te ríes mucho.

Este álbum lo realicé con una estructura de un kit que había comprado a Pessic de Sal en una ocasión. A pesar de que a mí, sinceramente, no me gusta hacer álbumes, a éste le he sacado partido porque lo he hecho en varias ocasiones, incluso para mí.

El interior va a tope de brushos, que cunden mucho y así puedes hacer muchas hojas rápidas y resultonas.

El motivo del álbum eran flamencos y bicicletas, ya que la novia es una fanática de ambas cosas.

Este trabajo me hace especial ilusión, ya que con él gané mi primer reto, en noviembre, para Las Casitas de Papel.

 

 

 

 

Aquí os dejo fotos de otra boda en la que hice lo mismo para que os hagáis una idea de la laboriosidad del plan, pero bien lo merece. Los novios quedaron encantados con la sorpresa ¡y yo me lo pasé pipa!

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