La formación, esa combinación perfecta entre dos bienes limitados: tiempo y dinero.

Las que me conocéis sabéis que soy una obsesiva de la formación. Seguramente este rasgo de mi personalidad, viene de mi deformación profesional, tengo que andar todo el día estudiando y actualizándome, porque me cambian las leyes cada dos por tres. Así que, qué le voy a hacer, encima me gusta estudiar y aprender.

Cuando empecé andaba muy perdida. Se me hacía un mundo el scrap, no sabía por dónde tirar, dónde acudir, a quién preguntar. Así que a finales de 2015 decidí empezar a formarme, y tenía claro que me desplazaría donde estuvieran los talleres, más que nada que a mi casa no iban a venir, y que en Zaragoza se imparten muy, muy poquitos. El no vivir en Barcelona o Madrid que es donde principalmente se imparten, limita mucho la cosa.

Ahí va lo que me gustaría compartir, que tengo un rollo…

  1. Fórmate siempre con las mejores, ni lo dudes, valga lo que valga, cueste lo que cueste. Más vale un buen curso que tres malos. Y no, no hay que ir a todos los cursos. Sí que es verdad que hay veces que vamos por socializar. Todas nos conocemos por las redes y hay gente que te apetece conocer en persona. Y si tienes cuadrilla escrapera, es un motivo como otro para poder quedar y compartir, risas, confidencias y conocimientos.
  2. Busca siempre cuáles son tus puntos fuertes, qué se te da bien por naturaleza y fórmate en ello. Me explico: si a mí se me da mal el lettering, por ejemplo, ¿para qué voy a ir a cien cursos? Para mí, no tiene sentido perder el tiempo. Voy a formarme en lo que se me da bien y me gusta para luego poder explorar y llevarlo a mi terreno.
  3. Sí, hay cursos que no son de tu “estilo”, pero si son buenos, ¿por qué no ir? Lo bien hecho siempre estará bien hecho, te guste o no. Y chicas: ¡de todo se aprende!
  4. Si tienes dudas de a qué cursos asistir, pregunta a las personas que sigas, si ellas te conocen a ti, sabrán orientarte. Y aunque no te conozcan te sorprenderán por su amabilidad y generosidad cuando les pidas consejo.
  5. Si tienes que desplazarte, como es mi caso, combínala con turismo. Si tienes la suerte de tener pareja/familia que te seguirían al fin del mundo, ¡aprovecha!: escapada romántica o familiar. Siempre está el “cariño, qué te parece un fin de semana en ¿? Hace mucho que no vamos…”
  6. Concentra tu formación en los mejores eventos. Ejemplo: si vas a ir a la feria de Sitges, aprovéchate de que las mejores talleristas estarán ahí, todas juntas. Yo tengo que reconocer que en Sitges me pasé de hacer talleres. Pero tenía claro que iba a concentrar mi tiempo y mis recursos haciendo los talleres que llevaba tiempo con ganas de hacer, y sinceramente no me arrepiento. Aunque al próximo año me lo tomaré con más calma porque me faltó tiempo de calidad para estar con las amigas escraperas y hacer nuevos contactos.
  7. Desplazamiento y manutención: El AVE es caro, sí es caro y eso de los billetes a 25€, pues lo he intentado por dos veces y para mí, que es un bulo popular… jjjj Pero hay alternativas, bus o coche. Quizás conozcas alguna chica por la redes de tu entorno geográfico y decidáis compartir gastos de coche. En cuanto al alojamiento, si te has creado tu cuadrilla escrapera y te desplazas a su ciudad, te abrirán sus casas de par en par. Sí, así somos en este mundillo, ¿acaso tú no lo harías? Y si no, siempre está la opción de pensiones, residencias de estudiantes, albergues, etc.
  8. Ayuda e interactúa en los cursos. Pide ayuda y dala. Sé educada, ya sabéis aquello del gracias y el por favor. Si no está a tu alcance el material no estés continuamente pidiéndolo, levántate y cógelo tú. No te estés continuamente quejando, le estás amargando el curso a la de al lado. Sí, todas nos emocionamos cuando vamos a cursos con amigas, pero no está de más conocer a gente nueva, no creemos una secta.
  9. Después de los talleres, hay que practicar, practicar y practicar. Sí, porque las cosas no se aprenden por ciencia infusa. Así que es mejor que tomes un tiempo entre un taller y otro para poder practicar lo aprendido y llevarlo a tu terreno.
  10. Si te ha gustado el curso que has recibido, compártalo en tus redes. Seguro que a la tallerista le encanta y ya sabéis aquello de “es de bien nacidos ser agradecidos”.
  11. No te vayas de ningún taller con dudas, la tallerista está ahí para ayudarte. No sé por qué cuando no entendemos algo, le preguntamos a la de al lado, yo la primera. Pero ¿por qué no le preguntamos a la tallerista? Nadie conoce su proyecto mejor que ella y las técnicas que ha utilizado. Y lo mismo cuando te vayas a casa, si lo practicas y no te sale… ponte en contacto con ella, seguro que te ayuda de mil amores.
  12. No te apropies del trabajo de otras. Detrás de todo lo que vemos de nuestras talleristas preferidas, hay muchas horas de formación, búsqueda, ensayos, pruebas, etc. Así que creo que si realizas algún trabajo después del taller con las técnicas aprendidas, no está de más que lo nombres. ¿A ti no te gustaría que lo hicieran?
  13. No nos olvidemos de los cursos on-line, este es mi nuevo descubrimiento y estoy encantada. Hay una gran comunidad internacional con un nivel altísimo. Si no sabes inglés, lo tienes peor, porque casi todos los cursos están en inglés. Pero si sabes un poquito. YouTube tiene una opción para subtitular, así que podrías parar e ir traduciendo. ¡No os imagináis cuánto inglés se aprende! También si tenéis una actitud proactiva, aprovecha para aprender inglés.  También se puede participar en los grupos que se crean y no pasa nada si os equivocáis. La mayoría de las chicas que están ahí no son nativas, así que es posible que vuestro nivel no sea tan malo como pensáis.  Os cuento una anécdota muy divertida, que me pasó a mí. Una vez escribí “graves” (tumbas), en lugar de “grapes” (uvas), y una chica me corrigió. Casi me muero de la risa, les estaba contando que en España nos tomamos las doce uvas en noche vieja, claro tumbas no podían ser, jjjjj
  14. Otra opción es comprar kits, en los que te viene el material ya preparado y las instrucciones. También se crean grupo en facebook, donde puedes interactuar para preguntar tus dudas y aprender de las demás.
  15. También puedes formarte reuniéndote con tus amigas, lo que llamamos hacer una crop. En estas reuniones tú te llevas el material para hacer el proyecto establecido. Normalmente una del grupo es la que dirige la reunión, las risas estarán garantizadas y baratas, bien baratas.
  16. Y por último, disfruta, disfruta y disfruta. ¿Acaso no consiste en eso la vida?

Si has llegado hasta aquí, MUCHAS gracias, te agradezco que hayas empleado tu tiempo en mi lectura. Y MIL gracias a todas las que me habéis y me seguís ayudando en mi formación.

Aquí os dejo unas fotos de los very best moments de la formación, por si llegado a este punto te queda alguna duda…

, fijo que esto te convence.

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